|
¿Por qué es
necesaria esta Directiva?
En el momento en
que se establecieron las bases relativas al IVA (6ª
directiva del IVA 77/388/CEE), no se creyó necesario
disponer de un conjunto de reglas en materia de
armonización relativas a la facturación. Así, los
Estados miembros tenían plena libertad para fijar,
cada uno de ellos, las normas que afectaban a la
creación, transmisión y conservación de facturas. En
la sexta directiva sólo se fijó la obligación de
expedir una factura y de establecer una lista de
menciones obligatorias que debían parecer en la
factura.
Sin embargo, con
el mercado único y con el consiguiente desarrollo
del comercio electrónico la situación ha cambiado
considerablemente.
Hoy en día es más
frecuente que los operadores entreguen bienes y
servicios gravados a clientes que pertenecen a otros
Estados miembros. Además, numerosas empresas que se
encuentran en activo en el marco de la UE se
interesan en centralizar sus actividades de
facturación. De esta manera, una de las sucursales
se encarga de llevar a cabo la expedición de
facturas por cuenta de las demás sucursales que se
encuentran establecidas en diferentes Estados
miembros. En este caso, el hecho de que las normas
en materia de facturación hayan cambiado
considerablemente a día de hoy de un Estado miembro
a otro constituye un verdadero rompecabezas para los
operadores.
Además, la
facturación electrónica, que permite disminuir los
costes de facturación, está cada día más en auge
como consecuencia del notable desarrollo del
comercio electrónico. Sin embargo, en algunos países
esta práctica estaba prohibida o tenia que ir
acompañada; a la vez, de la transmisión de las
facturas en papel.
Por consiguiente,
se ha hecho necesario disponer; hoy en día, de una
legislación comunitaria armonizada en materia de
facturación (que establezca las normas sobre las
menciones obligatorias que deben aparecer en las
facturas, sobre el uso de la facturación electrónica
y sobre la conservación de las facturas) con el fin
de facilitar la actividad de los operadores.
¿Para qué sirven
las facturas?
Uno de los
principios básicos del sistema del IVA de la
Comunidad europea, establecido en la sexta directiva
del IVA (77/388/CEE), es que cada empresa cargue el
impuesto relativo al IVA a la provisión de bienes o
servicios que realice y que deduzca este mismo
importe a la provisión de bienes y servicios que
reciba. Cuando un operador recibe unos bienes o
servicios, su derecho a la deducción o devolución
del correspondiente IVA sobre dichos servicios o
bienes depende de la capacidad que éste tenga para
expedir una factura en la que haga constar el
importe del IVA aplicado. Un operador que entrega
unos bienes o servicios y expide una factura tiene
la obligación de guardar una copia de la factura por
si fuera requerida por la administración tributaria.
¿Dónde se puede
encontrar información acerca de las nuevas reglas y
de su puesta en práctica en los Estados miembros?
Podrá obtener más
información acerca de estos temas en la página de
Europa en Internet:
http://europa.eu.int/comm/taxation_customs/taxation/e_invoi...
«
Página Anterior
volver a los artículos
de hosting |